viernes, 9 de diciembre de 2011

La Presidenta del Bicentenario y la inclusión


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La Asignación Universal por Hijo (AUH), el Matrimonio Igualitario, la reestatización de los fondos jubilatorios y Aerolíneas Argentinas, o la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, son algunos puntos salientes de la gestión de la primera argentina votada como Presidenta y la primera de América en lograr su reelección.

Es que, además, Cristina mostró una capacidad inédita para superar enormes dificultades, como la derrota electoral de 2009, el rechazo a la Resolución 125 en el Senado -incluida la defección de su propio vicepresidente-, y hasta el dolor de la muerte de su compañero de vida y militancia.

Nunca antes un Gobierno había superado una derrota en las elecciones de mitad de mandato. Raúl Alfonsín en 1987, Carlos Menem -en su segundo período- en 1997 y Fernando de la Rúa en 2001, vieron como se desvanecieron sus proyectos políticos tras perder en las legislativas de medio término. Este último, además, debió irse antes de tiempo por ese traspié.

En cambio, sólo unos meses después de la derrota de junio de 2009, la Presidenta tocaba puntos altísimos de popularidad e imagen positiva, cuando encabezó los festejos del Bicentenario, acompañada por mandatarios de toda la región y junto a unos seis millones de argentinos volcados a las calles en las celebraciones populares.

La Presidenta no sólo revirtió la situación adversa -cuando algunos medios hegemónicos fogoneaban una salida anticipada del poder-, sino que terminó su primer mandato fortalecida y arrasando en las urnas en primera vuelta, con un 54,11% de los sufragios y más de 37 puntos de diferencia sobre el segundo.

La jefa del Estado enfrentó, también con éxito, el rechazo del Congreso que la obligó a ser la única Presidenta de la actual democracia en gobernar sin Presupuesto Nacional, y la insólita rebeldía de un presidente del Banco Central que pretendía negarse a renunciar tras intentar bloquear un pago de la deuda externa.

Cristina asumió el 10 de diciembre de 2007 con la premisa de profundizar las políticas iniciadas por Néstor Kirchner en 2003 y, sobre la base económica lograda por éste último, apostó a medidas distributivas que le dieron a su primer mandato una impronta definitiva: la inclusión social.

Sin embargo, dejó una huella propia en la gestión. Su primer Gabinete incluyó como novedad al nuevo Ministerio de Ciencia y Tecnología, señal inequívoca de la fuerte apuesta de la Presidenta al área del conocimiento y su articulación con el desarrollo económico e industrial del país.

El Plan Raíces, que en los años posteriores sirvió para repatriar a más de 800 científicos, el nuevo Polo Tecnológico de Palermo y la impactante mega muestra Tecnópolis, con 4.500.000 de visitantes, cerraron un círculo virtuoso que seguramente profundizará de cara al 2015.

De igual modo sumó a su Gabinete el Ministerio de Industria -antes Secretaría- dando un fuerte apoyo a la producción nacional y la consecuente generación de empleo, y no dudó en lanzar un plan contracíclico en 2008 -frente a la crisis internacional- para defender las fuentes de trabajo argentinas.

La reducción de la pobreza en niveles sin precedentes en las últimas décadas -la CEPAL situaba en 2010 a la Argentina en el segundo lugar de América Latina con menos pobres, con 11,3%- y ambiciosas políticas de salud pública, educación e infraestructura, completaron el marco de su administración.

Sin embargo, entre todas las medidas de Gobierno, una sobresale por su fuerte impacto social y sus consecuencias presentes y futuras. En octubre de 2009 la Presidenta firmó el histórico decreto 1602/09, creando la Asignación Universal por Hijo (AUH).

La AUH permitió atender a desocupados u ocupados en la economía informal con un subsidio por cada hijo menor de 18 años.

Su impacto se propagó además a la educación y la salud públicas, ya que se estableció como requisito para percibirlo que los menores tengan al día su libreta de vacunación y su asistencia a clases.

A partir de mayo de 2011, la AHU fue más lejos, ya que la jefa del Estado dispuso que se extienda a las personas por nacer a partir de las 12 semanas de gestación, incorporando a cientos de miles de embarazadas a sus beneficios económicos y sanitarios.

En el mismo sentido de justicia social y beneficios para los menores, en 2010 se lanzó el Programa Conectar Igualdad, una política de inclusión digital de alcance federal, para distribuir tres millones de netbooks en el período 2010-2012, a cada alumno y docente de educación secundaria de escuela pública, educación especial y de institutos de formación docente.

Otra de las apuestas audaces del gobierno de Cristina se produjo en 2008. El Poder Ejecutivo reestatizó los fondos de jubilaciones y pensiones recuperando para el Estado una herramienta vital para el desarrollo social y económico, y dando marcha atrás con una de las medidas emblemáticas del neoliberalismo de los `90.

La ANSES, destinataria de los aportes recuperados de los trabajadores activos, financió desde allí programas sociales y obras de infraestructura, y puso en marcha una actualización continua de haberes para la clase pasiva, que hoy recibe un mínimo de 1.434 pesos mensuales con dos aumentos anuales, una medida impensada en las épocas del congelamiento a 150 pesos y la quita del 13 por ciento.

Un capítulo aparte merece la Ley de Matrimonio Igualitario, que desde el 15 de julio de 2010 permite el casamiento entre personas del mismo sexo, convirtiendo a la Argentina en el primer país de América Latina en tener una legislación de ese tipo y el décimo en el mundo.

Impulsado por el oficialismo en el Congreso, fue esta la última ley votada desde su banca por el entonces diputado Néstor Kirchner, y permitió dotar de derechos a segmentos de la sociedad castigados hasta entonces por el flagelo de la discriminación.

Además de esto, el primer mandato de Cristina estuvo signado por la continuidad de las políticas de Derechos Humanos, la inserción en la UNASUR y el Mercosur, y la democratización de los medios de difusión, con medidas como la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual o el "Fútbol para todos".

La llamada "Ley de Medios", destinada a reemplazar la Ley de Radiodifusión de la dictadura, fue presentada personalmente por la Presidenta el 18 de marzo de 2009 en el Teatro Argentino de La Plata, su ciudad natal, y desde allí la remitió para su tratamiento al Congreso.

Pluralidad de voces, democratización de la información y un cambio conceptual para permitir que no sólo tengan acceso a la comunicación empresas con fines de lucro, sino organizaciones sociales, sindicatos, cooperativas, etc., estuvieron entre los puntos centrales de una de las iniciativas cruciales del primer mandato de Cristina.

Con el apoyo de los bloques oficialistas de ambas cámaras y opositores de algunas fuerzas de centroizquierda, el proyecto quedó convertido en Ley el 10 de octubre de 2009 tras una maratónica sesión del Senado, y con una multitudinaria movilización popular apoyando la iniciativa frente al Congreso.

Cristina cierra sus primeros cuatro años de gestión con un balance en el cual, además, queda como saldo favorable una de las normas de más trascendencia en el actual período democrático para la libertad de expresión y la libertad de prensa: la despenalización de las calumnias e injurias, proyecto de su autoría aprobado por el Congreso en noviembre de 2009. No es poco.

Mañana Acacia marcha al Congreso: "Todos con Cristina"

Compañeros:

Mañana (Sábado 10-12) a las 11 horas nos juntamos en Av. de Mayo 869, frente a la ANMAT (lo damos como orientación para no desencontrarnos).
Acacia del Sur marchará desde ahí, junto a todas las agrupaciones kirchneristas, hasta la Plaza del Congreso.
Desde ahí escucharemos el discurso de asunción de Cristina ante la Asamblea Legislativa.
Los esperamos

--
Asociación Civil Acacia del Sur
En defensa del modelo nacional y popular
acaciadelsur@gmail.com

viernes, 25 de noviembre de 2011

Cristina: "Quiero una Aerolíneas de los 40 millones de argentinos"

Compartimos con Uds. el discurso completo de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en el Aeroparque Jorge Newbery, referido a la situación de Aerolíneas Argentinas:

domingo, 30 de octubre de 2011

INFORME MESA DE CONDUCCION 30-10-2011



Buenos Aires, 30 de octubre de 2011

Compañeros:

La Mesa de Conducción de Acacia del Sur, reunida durante este fin de semana, pasó revista a la situación nacional, con especial detenimiento en la reciente elección presidencial del domingo 23 de octubre, y analizó los pasos a seguir para  avanzar en la organización de nuestra institución, de cara a continuar aportando a la profundización del modelo nacional, popular e inclusivo que encarna la presidenta de la Nación.

La Mesa de conducción expresa a los compañeros:

1)     Que la arrasadora victoria de la compañera Cristina Fernández de Kirchner a nivel nacional, con cifras inéditas –tanto por cantidad devotos como por la diferencia con quien resultó segundo-, revela la total adhesión del pueblo argentino al rumbo iniciado en 2003, con políticas de desarrollo con inclusión social, apoyadas en la irrestricta vigencia de los Derechos Humanos, sobre la base de “Memoria, Verdad y Justicia”, que hoy están más vigentes que nunca en nuestra Patria.
2)     Que la adhesión popular demuestra de manera fehaciente la validez de las políticas de justicia social como la Asignación Universal por Hijo (AUH), la inclusión de 2.500.000 de nuevos jubilados que antes estaban afuera del sistema por carecer de aportes que sí habían hecho pero empresarios inescrupulosos no les habían depositado.
3)     Que las políticas de apoyo a la industria nacional, que se tradujeron en ocho años en la creación de 5.000.000 de nuevos puestos de trabajo, son reconocidas tanto por la clase trabajadora como por el empresariado nacional, ambos sectores beneficiados por el desarrollo económico y los volúmenes inéditos de exportaciones.
4)     Que en momentos de festejo, es destacable el llamado de la presidenta en su discurso en Plaza de Mayo el 23 por la noche, donde pidió al pueblo “organícense”, para “que no perdamos nada de lo conseguido hasta ahora”.

En función de esto, Acacia del Sur resolvió:

a)     Avanzar en la concreción de nuestro ciclo de disertaciones con la presencia de personalidades de la política, la filosofía, la economía, etc, con la intención de comenzar a llevarlas a cabo en noviembre.
b)     Trabajar hacia afuera en la profundización de alianzas y contactos con agrupaciones de este mismo espacio, tanto a nivel de la Capital Federal como del interior del país.
c)     Comenzar a delinear una estructura organizativa que nos permita, pese a la distancia y aprovechando las oportunidades de la tecnología actual, conformar a Acacia del Sur como una verdadera red nacional de pensamiento y accionar militante.

Entendemos que sólo la organización vence al tiempo, y que como parte del campo nacional y popular debemos aportar nuestro esfuerzo militante para que Acacia del Sur sea una herramienta organizativa ágil y robusta al mismo tiempo, y que su presencia comience a ser más intensa en la opinión pública y en los diferentes ámbitos donde el pueblo da su pelea cotidiana.

Acacia del Sur (Mesa de Conducción)
C-E-S-L

miércoles, 26 de octubre de 2011

UN AÑO SIN EL GRAN ARQUITECTO DEL MODELO



    


    UN AÑO SIN EL GRAN ARQUITECTO DEL MODELO


Buenos Aires, 26 de octubre (Télam, por Roberto Lago). El fallecimiento de Néstor Kirchner, del que mañana se cumple un año, será recordado por la historia como uno de los principales hechos políticos del siglo XXI, aunque lejos de estar asociado con la muerte, quedará indisolublemente ligado al nacimiento de un nuevo país, ese en el que él tuvo la misión de ser el gran arquitecto del modelo.
Fue el Presidente de las convicciones. El que para cambiar la historia de un país rico, pero frustrado por malos gobiernos, afirmó -y lo cumplió-, que no las iba a dejar en la puerta de la Casa de Gobierno.
“Me sumé a las luchas políticas creyendo en valores y convicciones a los que no pienso dejar en las puertas de la Casa Rosada”, dijo en su discurso de asunción del mando en 2003.
“Vengo a proponerles un sueño –dijo-, que es el de volver a tener una Argentina con todos y para todos. Que recordemos los sueños de nuestros patriotas fundadores y de nuestros abuelos inmigrantes y pioneros, de nuestra generación que puso todo y dejó todo pensando en un país de iguales”.
Llegaba a la Presidencia un político diferente, no sólo por su estética de mocasines y sacos cruzados –criticada por una prensa banal-, sino por su estilo frontal y decidido.
El 27 de octubre de 2010 se fue un líder que tomó al Estado como una herramienta reparadora de las desigualdades sociales, y le restituyó el rol perdido de regulador de la economía, así como su capacidad para intervenir donde fuese necesario en defensa de los sectores más vulnerables.
Se cumple el primer año del fallecimiento del hombre que puso en su lugar a las Fuerzas Armadas y dejó para la posteridad su imagen, en marzo de 2004, ordenando al jefe del Ejército que descuelgue del Colegio Militar los cuadros de dos genocidas como Videla y Bignone.
El que demostró con hechos que la historia no había llegado a su fin -como afirmaban los propagandistas de Fukuyama en los ’90-, que las ideologías no habían muerto y que aún quedaban muchos sueños por concretar, para dejar un mundo mejor a las generaciones venideras.
El que llegó al Gobierno con sólo un 22 por ciento de los votos -privado de un triunfo legítimo por la mezquindad del adversario que se negó al balotaje- y se mostró siempre como un hombre común, que hasta se permitía jugar con el bastón de mando en su ceremonia de juramento.
El que recibió un país con niveles de pobreza del 44,3 por ciento en 2003, y creó los mecanismos para que, según datos de la CEPAL y la UNICEF, esa cifra no supere ocho años más tarde el 12 por ciento.
El que convirtió a la ESMA, uno de los principales centros de detención, tortura y muerte de la dictadura, en un lugar de memoria y homenaje a los desaparecidos, y que pidió perdón en un acto público, en nombre del Estado Nacional, por “la vergüenza de haber callado esos crímenes durante 20 años de democracia”.
El que recibió una deuda de 178.820 millones de dólares (138% del PBI), y comenzó el inédito desendeudamiento con la reestructuración con los “holdouts” en 2005, y en enero de 2006 canceló de un solo pago la deuda de 9.500 millones de dólares con el FMI, para prohibir a quienes dictaron las políticas de empobrecimiento que vuelvan a inmiscuirse en los asuntos soberanos del país.
El que rescató de un cajón olvidado el mínimo vital y móvil, congelado desde la Convertibilidad, y también comenzó una política de aumentos sucesivos a los jubilados, sacándolos de los magros 200 pesos que cobraban hasta entonces.
El que puso en marcha las paritarias, que permitieron que el haber de los trabajadores se ajuste hacia arriba en un 25 por ciento promedio en los últimos años, llegando el país a tener, según el último informe del FMI, el salario más alto de América Latina.
El que inició la etapa de reindustrialización de la Argentina con políticas activas, que llevaron al país a una sostenida recomposición de los puestos de trabajo, y que hoy deja como saldo de ocho años de gestión la creación de unos 5 millones de empleos.
El que en noviembre de 2005, y junto a otros presidentes de la región, como Hugo Chávez o Lula Da Silva, le cerró el paso al ALCA que proponían los Estados Unidos en la Cumbre de las Américas de Mar del Plata, y plantó definitivamente a la Argentina en un contexto latinoamericano.
El que le puso el cuerpo a una lucha que nadie había dado antes contra los grandes medios hegemónicos -desde el Congreso fogoneó la Ley de Comunicación Audiovisual-, y que con la misma valentía apuntaló y votó desde su banca la histórica ley de Matrimonio Igualitario.
El que fue designado por las naciones hermanas de la región como primer secretario General de la UNASUR, y debutó en el cargo logrando evitar un casi seguro conflicto entre dos países hermanos como Venezuela y Colombia.
El que un 27 de octubre dio origen a un fenómeno popular comparable al 17 de octubre, con una Plaza de Mayo colmada -mayoritariamente de jóvenes- llorando su muerte y con 15 cuadras de cola para llegar al Salón de los Patriotas Latinoamericanos a dejarle un último saludo.
El que dejó el mando en manos de la mujer que él mismo definió como “la Presidenta Coraje”, y que hoy casi no necesita ser nombrado, ya que ella misma suele recordarlo en cada acto llamándolo simplemente “Él”.
El que reconcilió a los más jóvenes con la política y recibió el fin de semana pasado el mejor homenaje de su pueblo, plasmado en un 54 por ciento de los votos para su compañera de vida y de militancia.
El que hace un año cerró sus ojos para que los abrieran millones.
El que nos recordó que hubo una generación -de la que él y su compañera fueron parte-, dispuesta a dar la vida por sus ideales, y nos demostró que 35 años más tarde, como cantan los más jóvenes en las calles, “no nos han vencido”. (Télam)

http://www.telam.com.ar/nota/5419/

lunes, 24 de octubre de 2011

"NO TENGO MÁS AMBICIÓN QUE SERVIR A LA PATRIA"

Discurso de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner en la Plaza se Mayo, el 23-10-2011 por la noche, en los festejos por el histórico triunfo como primera presidenta reelecta de América.


"No tengo más ambición que servir a la Patria"

lunes, 10 de octubre de 2011

JAURETCHE, DEL MAZO, MANZI, SCALABRINI Y LA MASONERÍA


Arturo Jauretche (1901-1974) vivió con un secreto que sólo deslizó en escasas precisiones a amigos íntimos y sus biógrafos siempre se encontraron con el cerrojo de que los masones resguardaron desde tiempos inmemoriales la identidad de sus acólitos. Pero ahora se puede afirmar que integró la Gran Logia de la Masonería Argentina del rito escocés antiguo, aceptado como lo informa el Boletín Oficial de la misma de junio de 1933.
La masonería es una organización iniciática. Primero hay una entrevista en la que el postulante es analizado en sus criterios y en sus ideas por algunos miembros. Incluso se trata de que la familia se entere de su posible incorporación para que no surjan conflictos. Tras ser aprobado, se le indica el día y la hora en que deberá presentarse para la ceremonia de iniciación, parecida a la que se realizaba en la Edad Media cuando alguien era armado caballero. La Logia de la que hablamos fue producto de fusiones de otras en 1857 bajo la dirección de Roque Pérez, un hombre de Dorrego en el complejo federalismo de la época. A poco de su fundación, la Gran Logia de la Argentina contaba con 15 Logias que agrupaban a casi 900 miembros. Ese impulso inicial lo ha mantenido a través del siglo y medio de su existencia y ha permitido la fundación de más de 400 Logias en el país, para agrupar en su seno a unos 60.000 miembros, que hoy no alcanzarían los 5 mil y funciona en el Templo de Juan Perón 1242. El ingreso de Jauretche a la Logia lo dejó para la historia la Circular de Propuesta Nº 359 del mes de mayo de (sic) 1932 que comunica las “Iniciaciones” y entre otras personas y entidades informa de “Arturo M. Jauretche, 32 años, argentino, soltero, abogado, domiciliado en la calle Florida 470, Capital Federal”. Se trata de un error: es 1933, como se deduce de las fechas anteriores y posteriores del Boletín Oficial 1932-1933. Unos meses antes en la Circular de Propuestas Nº 362 (octubre de 1932) se informa del ingreso de “Aristóteles Onassis, griego”.
En cambio Homero N. Manzione (Homero Manzi), de “20 años, argentino, casado, estudiante, domiciliado en la calle Garay 3251, Capital Federal”, ingresó antes que su amigo Jauretche, según la Circular de Propuesta Nº 356, de marzo de 1933. ¿Quién llevó a quién a la masonería? Quienes tenían algunos datos sobre la opción masónica de Jauretche lo ligaron a un numen de la Unión Cívica Radical, Gabriel C. del Mazo, que al iniciarse en abril de 1933 tenía 38 años, era soltero, lo fue el resto de su vida y moraba en Sarmiento 1757, su casa de casi siempre. Pero el historiador del movimiento de la Reforma Universitaria, ingresó en abril de 1933. El pudo llevar al rito a Jauretche para junio de ese año, pero no a Manzi que ya era un “iniciado”. ¿Habrá sido el autor de Malena el promotor de esa movida masónica?.
Estas precisiones documentadas no son una exquisitez ya que hasta ahora todos los que estudiaron el tema, entre ellos el periodista Emilio Corbiere, afirmaron que Jauretche, Manzi y Del Mazo ingresaron a la Masonería para lograr protección de “hermanos” en altos cargos del poder por la participación de todos ellos y de Raúl Scalabrini Ortiz, en el levantamiento de los radicales del 29 de diciembre de 1933. Sin embargo, este intento contra el fraude estalló meses después que los nombrados ingresaran a la Gran Logia. Lo que tiene cierta lógica era hacerse masón si es que buscaban protección de sus “hermanos” enemigos. Según Corbiere “la represión del gobierno justista fue implacable con los revolucionarios radicales pero, como Agustín P. Justo y Julio Argentino Roca (hijo) eran masones, miraron para otro lado con los masones insurgentes”. No tanto: el autor deManual de zonceras argentinas estuvo preso casi un año en un calabozo de Corrientes y Scalabrini Ortiz, luego de ser apresado y enviado a Martín García, fue deportado a Alemania que estaba ya bajo dominio del nazismo. Los amigos de Scalabrini remarcan que sus escritos en diarios alemanes eran militancia antibritánica que signó su vida y no pro Eje.
Jauretche, que nació en Lincoln, provincia de Buenos Aires, adhirió en su juventud al conservadurismo dominante en esos pagos, pero ya en la Facultad de Derecho, fue ganado por el ideario de Yrigoyen del que fue un partidario persistente en lectura jacobina. Esa admiración por Yrigoyen, conocido masón, pudo haber sido el verdadero motivo de su ingreso a la Gran Logia.


Fuente: Suplemento de Cultura Ñ